
En el distrito de Shenzhen Nanshan, los taxis sin conductor, también llamados robotaxis, se están convirtiendo en algo normal. Recogen pasajeros sin un humano al volante y los lugareños se están acostumbrando.
¿Qué está pasando en Shénzhen?
2026 es un año en el que los robotaxi se desarrollan muy rápido e incluso superan las expectativas. El principal operador Pony.ai, una empresa china de conducción autónoma, gestiona alrededor de 1.000 robotaxis en Nanshan, Bao'an y
Distritos de Pingshan: cubren más de 167 kilómetros cuadrados.
El servicio es barato. Un viaje de 9 km cuesta unos 30 yuanes (aproximadamente 4 dólares), lo que significa entre un 20 y un 30 % menos que un taxi normal.
Otras empresas como Apollo Go y Didi de Baidu también están probando robotaxis en 26 ciudades de China.

¿Qué está pasando en el extranjero?
Estados Unidos todavía está a la cabeza en algunos aspectos. Waymo ahora opera robotaxis en 11 ciudades estadounidenses y ha completado más de 20 millones de viajes. Pero las empresas chinas se están globalizando. Los robotaxis de Baidu funcionan sin conductor en Dubái.
Pony.ai opera en Corea del Sur y Croacia. Y a menudo se asocian con aplicaciones locales como Uber para crecer más rápido.
Una gran preocupación
Si bien a los pasajeros les encanta el bajo precio y el servicio sin cancelación, el problema de seguridad y la regulación del tráfico necesitan más atención. Es un problema que todos los países con robotaxis tendrán que afrontar.
Por ahora, Shenzhen y Hong Kong muestran lo que es posible: taxis autónomos asequibles, disponibles las 7 horas del día, las 24 horas.